Educación de personas con sordera, hipoacusia o sordoceguera
En los países en desarrollo, por norma general, tener problemas auditivos conlleva el problema añadido de no poder acceder a la educación formal. Se calcula que menos del dos por ciento de niños sordos, hipoacúsicos y sordociegos va a la escuela.
La CBM mejora la calidad de vida
La CBM se ha propuesto mejorar las oportunidades de las personas con sordera, hipoacusia o sordoceguera de acceder a algún tipo de educación y hace especial hincapié en la creación de:
Gracias a la labor de la CBM, el año pasado decenas de miles de niños con deficiencias auditivas tuvieron acceso a la educación.
Sin embargo, aún queda mucho por hacer. La CBM se ha propuesto aumentar al máximo las oportunidades de los niños con sordera, hipoacusia o sordoceguera de participar en programas educativos que cubran sus necesidades individuales.
Las habilidades comunicativas son de vital importancia
Para alcanzar dichos objetivos, la CBM participa en la puesta en marcha de programas en todo el mundo. Estas actividades recalcan la importancia del lenguaje y la comunicación para las personas con sordera, hipoacusia o sordoceguera y, así mismo, aspiran a mejorar las habilidades comunicativas de maestros, familiares y rehabilitadores.
La CBM mejora la calidad de vida
La CBM se ha propuesto mejorar las oportunidades de las personas con sordera, hipoacusia o sordoceguera de acceder a algún tipo de educación y hace especial hincapié en la creación de:
- escuelas o aulas para personas con sordera
- servicios de intervención precoz
- servicios de rehabilitación en el seno de la comunidad
- centros de formación profesional
- centros de formación de maestros de personas con sordera
Gracias a la labor de la CBM, el año pasado decenas de miles de niños con deficiencias auditivas tuvieron acceso a la educación.
Sin embargo, aún queda mucho por hacer. La CBM se ha propuesto aumentar al máximo las oportunidades de los niños con sordera, hipoacusia o sordoceguera de participar en programas educativos que cubran sus necesidades individuales.
Las habilidades comunicativas son de vital importancia
Para alcanzar dichos objetivos, la CBM participa en la puesta en marcha de programas en todo el mundo. Estas actividades recalcan la importancia del lenguaje y la comunicación para las personas con sordera, hipoacusia o sordoceguera y, así mismo, aspiran a mejorar las habilidades comunicativas de maestros, familiares y rehabilitadores.
En cifras
En el 2006, con el apoyo de la CBM,
- 61 (2005: 60) escuelas, 14 (14) centros de formación profesional y 14 (13) centros de capacitación para maestros de personas sordas estuvieron en funcionamiento
- 27.855 (15.159) personas sordas o hipoacúsicas usaron los servicios de rehabilitación comunitarios
- 3.896 (3.512) personas sordas o hipoacúsicas recibieron formación profesional













