Otros no tienen tanta suerte

Formación profesional en Nigeria

Abba Musa en su taller de zapatero junto con un visitante. Lleva una máscara para protegerse del polvo y está lijando un zapato.
Abba Musa (izquierda), un joven de Nyanya con una parálisis pospoliomelítica en las extremidades exteriores. Para moverse se sirve de un triciclo que recibió a través del proyecto. © CBM
Abba Musa no puede andar. No encontraba trabajo y no sabía cómo ganarse la vida. De eso hace siete años. Entonces, la entidad con la que colabora la CBM, el Departamento de Beneficencia de la Archidiócesis católica de Abuja, le ofreció un cursillo de zapatero a este joven nigeriano que padece una parálisis pospoliomelítica en las extremidades inferiores. Hoy en día este joven de 27 años puede estar orgulloso de lo que ha conseguido.

En el año 2001 completó su aprendizaje y consiguió establecer su propio taller de zapatero, para lo que recibió un crédito de 35.000 nairas (231 euros / 285 dólares estadounidenses) y una subvención de 5.000 nairas (33 euros / 40 dólares estadounidenses). Un familiar le ayudó a comprarse un contenedor de metal de los que se usan como vivienda y la iglesia local le proporcionó un terreno para que pudiera establecer su taller.

Formación y técnicas empresariales

El paro es un problema grave en Nigeria, con cientos de miles de jóvenes supuestamente cualificados vagando por las ciudades en busca de empleo. La tasa de desempleo entre la población en general es de aproximadamente el 28% (1992). Por este motivo, la opción más realista para los jóvenes discapacitados es el autoempleo. Los trabajadores sociales de la iglesia con la que colabora la CBM identifican a los jóvenes que podrían beneficiarse de este programa. El personal del proyecto les busca una plaza de formación adecuada y se asegura de que aprendan técnicas empresariales básicas. Además, se proporciona a los futuros jóvenes empresarios la matrícula del curso y todas las herramientas y materiales que necesitan.

100 jóvenes participan en cursos de formación profesional o de generación de ingresos

El proyecto Servicios para personas con discapacidades apoya a unas 100 personas al año en su unidad de potenciación económica y medios de subsistencia. El 50% de ellas tienen deficiencias físicas; otras tienen deficiencias visuales, auditivas, intelectuales y psíquicas. En el año 2003 22 personas recibieron formación profesional. Los alumnos aprenden sastrería, calceta o conocimientos profesionales más técnicos, como por ejemplo cómo hacer reparaciones electrónicas o utilizar un ordenador. Una vez han terminado su formación profesional, pueden solicitar pequeños créditos o subvenciones para crear su propia microempresa.
Paul Caswell
Paul Caswell, enviado de la CBM británica, estudió ingeniería civil en la Universidad de Londres y vive en África desde que tenía 21 años. En 1994 Paul Caswell empezó a trabajar como coordinador de país de la CBM de Nigeria. Es miembro del grupo de trabajo de asesoramiento Potenciación económica y medios de subsistencia. Además, Caswell es asesor de rehabilitación en el seno de la comunidad del África occidental. © CBM

Otros tienen mayores dificultades

Puede decirse que Abba Musa ha tenido buena suerte; otros se enfrentan a mayores dificultades para conseguir lo que se considera un derecho humano: la participación en actividades económicas. En el 2002 otro joven, Umaro, de 18 años de edad y con deficiencias visuales debidas a una enfermedad genética, pasó cuatro semanas con una persona con deficiencias visuales que le enseñó a hacer sillas, taburetes y escobas usando cuerdas viejas.

Pero aunque Umaro puso interés y se esforzó en aprender, resultó obvio que su motricidad fina y su sentido del tacto no estaban lo suficientemente desarrollados como para aprender ninguna de estas tareas artesanales relativamente sencillas. “Un aspecto que queda muy claro en este ejemplo es la importancia de la intervención precoz y de la introducción de la formación preprofesional ya en la escuela para que sirvan de base para una formación profesional posterior”, afirma Paul Caswell, coordinador de país de Nigeria y responsable del proyecto en Abuja, la capital.

El apoyo del entorno social es importante para encontrar empleo

Por este motivo, el proyecto que tiene lugar en esta ciudad de 1.078.000 habitantes también cuenta con un módulo de intervención precoz, con actividades para proporcionar apoyo temprano a los niños con discapacidades, ya que uno de los objetivos principales de la CBM es mejorar la transición de la educación especial a la formación profesional y al empleo. Unos 100 niños con deficiencias intelectuales, acústicas o visuales participan en actividades básicas de estimulación y fisioterapia. La educación preescolar y las técnicas de movilidad y para desenvolverse en la vida cotidiana sientan las bases para conseguir más independencia y seguridad en sí mismo.

Así, lo consabido en los países industrializados también resulta verdad en los países en desarrollo: el apoyo del entorno social es importante para que los jóvenes discapacitados encuentren empleo. El apoyo de los padres y el compromiso de la comunidad local y la iglesia son cruciales para superar el desempleo. En Abuja la entidad con la que colabora la CBM organiza reuniones de padres y crea redes entre los proveedores de servicios locales y las partes interesadas, como las escuelas, la iglesia, los servicios sanitarios y los padres. El objetivo es sensibilizar a la comunidad y especialmente de los empresarios acerca del derecho de los niños y jóvenes adultos con discapacidades a aprender un trabajo y ganarse la vida.

Y es que el empleo allana el terreno para una integración, independencia y autoestima óptimas y además ayuda a los hombres jóvenes como Abba Musa y Umaro a llevar una vida lo más independiente posible y a estar orgullosos de lo que consiguen.

Programas interdisciplinarios
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Información sobre el país

Nigeria tiene aproximadamente 130 millones de habitantes. La inmensa mayoría de los 10 millones de personas con discapacidades que se calcula que viven en el país no recibe ayuda porque los servicios de bienestar social no pueden satisfacer sus necesidades. El gobierno ha puesto en práctica un proyecto de reinserción profesional en el seno de la comunidad en algunas partes del país. De los 33 proyectos que la CBM apoya en Nigeria, ocho son programas integrales de rehabilitación en el seno de la comunidad. Todos los programas de rehabilitación en el seno de la comunidad tienen un módulo activo de potenciación económica y medios de subsistencia.

Se organizan talleres para formar a personal para supervisar sobre el terreno la gestión de un programa de integración económica. Además, está previsto organizar talleres para empresarios con la finalidad de cambiar su actitud respecto al empleo de personas con discapacidades. A algunas de las personas con discapacidades que finalizan su formación profesional con éxito se las capacitará más adelante para formar ellas mismas a aprendices con discapacidades.