Kamala retoma las riendas de su vida
Superar el trauma del tsunami
Kamala es una cingalesa budista de 27 años que vive en Kudawella y que perdió a su hijo de 3 años durante el tsunami. Cuando el agua llegó con una fuerza devastadora, recuerda que agarró a su hijo pero después lo soltó o alguien se lo llevó al caerse ella.
Tras el tsunami no hablaba, no podía dormir ni comer, quería estar sola y evitaba a los demás, se pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo o llorando. No asimilaba lo que había pasado ni los cambios que la catástrofe había comportado en su vida y su familia. Además de perder a su hijo, había perdido todas sus posesiones, incluida una máquina de coser con la que había trabajado para una fábrica de confección durante los tres años anteriores al tsunami.
Tras el tsunami no hablaba, no podía dormir ni comer, quería estar sola y evitaba a los demás, se pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo o llorando. No asimilaba lo que había pasado ni los cambios que la catástrofe había comportado en su vida y su familia. Además de perder a su hijo, había perdido todas sus posesiones, incluida una máquina de coser con la que había trabajado para una fábrica de confección durante los tres años anteriores al tsunami.
Más ánimos y confianza
Debido a su trastorno de conducta, la mandaron a que se sometiera a un tratamiento psicosocial de Basic Needs Sri Lanka, una ONG que coopera con Navajeevana y que ofrece asistencia psicológica. Kamala se sometió al tratamiento y, además, participó en un programa de confección que Navajeevana había iniciado en julio del 2005 y por el que cobraba 4000 rupias al mes. Esta entidad, con la que colabora la CBM, asumió los costes del material del programa. Kamala y cuatro mujeres más cosieren 408 uniformes que en noviembre del 2005 se repartieron a escolares de Kudawella víctimas del tsunami.
Al terminar el programa, Kamala pudo quedarse con la máquina de coser para empezar su propia empresa o trabajar en otra. Kamala disfrutó trabajando en el proyecto y esto la ayudó a superar un poco el miedo a reincorporarse a la sociedad. Afirmó que se sentía con más ánimos para empezar de nuevo y salir de su aislamiento.
Al terminar el programa, Kamala pudo quedarse con la máquina de coser para empezar su propia empresa o trabajar en otra. Kamala disfrutó trabajando en el proyecto y esto la ayudó a superar un poco el miedo a reincorporarse a la sociedad. Afirmó que se sentía con más ánimos para empezar de nuevo y salir de su aislamiento.
Planes de futuro: una empresa propia
Actualmente Kamala trabaja en una tienda de confección de Kudawella pero le gustaría fundar su propia empresa con la máquina de coser que le dio la entidad con la que colabora la CBM. Sin embargo, aún necesitaría aprender a coser un poco más y un poco de ayuda para arrancar el negocio. La entidad con la que colabora la CBM planea ofrecer más formación profesional a personas con discapacidades. Kamala está impaciente por empezar esta nueva vida que le brinda un rayo de esperanza.
Seguir: Hincapié en las personas con discapacidades
Más información: Otras medidas para rehabilitar Kudawella
Retroceder: Casas nuevas, nuevas esperanzas
Seguir: Hincapié en las personas con discapacidades
Más información: Otras medidas para rehabilitar Kudawella
Retroceder: Casas nuevas, nuevas esperanzas










