Fatmeh demuestra lo lista que es
Un instituto jordano proporciona educación y lenguaje de signos a niños
Cuando Fatmeh, que ahora tiene siete años, empezó el preescolar aún no sabía hablar. Se hacía entender con signos “caseros”. En el Holy Land Institute for the Deaf (HLID) de Salt, Jordania, Fatmeh se sumergió en el mundo del lenguaje de signos jordano y lo aprendió rapidísimo imitando a los alumnos mayores y el personal de la escuela.
Además, los maestros ayudaron a Fatmeh a practicar la pronunciación de las letras en árabe y en inglés. Gracias a la logopedia y la enseñanza del idioma, esta niña tan vivaracha aún ha encontrado más formas de demostrar su inteligencia y de cuidar a los demás, que es algo que le gusta mucho hacer.
Además, los maestros ayudaron a Fatmeh a practicar la pronunciación de las letras en árabe y en inglés. Gracias a la logopedia y la enseñanza del idioma, esta niña tan vivaracha aún ha encontrado más formas de demostrar su inteligencia y de cuidar a los demás, que es algo que le gusta mucho hacer.
La CBM apoya el HLID desde 1987
Fatmeh y su hermana menor son alumnas del internado del HLID a 30 kilómetros de la capital Ammán. Sus padres viven a 60 kilómetros y a duras penas pueden costear su escolarización. Auspiciado por la Iglesia Evangélica Episcopal Árabe de Jerusalén y Oriente Próximo, el HLID ha recibido el apoyo de la CBM desde 1987. Desde 1977 lo dirige el hermano Andrew de Carpentier.
Programa de detección sistemática en recién nacidos
Como Fatmeh no había recibido ningún tipo de estimulación durante los primeros años de vida, necesitó mucha paciencia para dominar el lenguaje de signos y aprender a pronunciar palabras. Su caso demuestra que es necesario diagnosticar los problemas auditivos lo antes posible. Por este motivo, en febrero del 2003 la entidad con la que colabora la CBM inició un proyecto de detección sistemática neonatal dirigido por Helen Jones, que trabaja para la CBM.
En un año se examinó a 14.000 recién nacidos para detectar posibles deficiencias auditivas. Se constató que noventa bebés presentaban sordera grave. Empleados del HLID visitan los hospitales de Salt, en el valle del Jordán, y realizan campañas externas en el norte del país. Si se confirma que un niño tiene sordera, se le sacan impresiones y se le calibran unos audífonos. Por una parte, es necesario efectuar una visita de seguimiento y, por otra, que auxiliares de audiología sigan en contacto con la familia y le enseñen la mejor manera de ayudar al niño.
Seguir: Los servicios integrales del HLID
En un año se examinó a 14.000 recién nacidos para detectar posibles deficiencias auditivas. Se constató que noventa bebés presentaban sordera grave. Empleados del HLID visitan los hospitales de Salt, en el valle del Jordán, y realizan campañas externas en el norte del país. Si se confirma que un niño tiene sordera, se le sacan impresiones y se le calibran unos audífonos. Por una parte, es necesario efectuar una visita de seguimiento y, por otra, que auxiliares de audiología sigan en contacto con la familia y le enseñen la mejor manera de ayudar al niño.
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