Impacto social e individual
Se estima que la sordera es la discapacidad más extendida en el mundo: más de 600 millones de personas, es decir, cerca del 10% de la población mundial, presentan sordera en mayor o menor grado. 250 millones presentan sordera moderada o profunda. Dos tercios viven en países en desarrollo.
Durante la infancia la sordera tienen repercusiones importantísimas en el desarrollo del habla, el lenguaje y las habilidades cognitivas. Es frecuente que en los países en desarrollo los niños sordos no tengan acceso a ningún tipo de educación.
Así mismo, cuando se da más tarde, la discapacidad auditiva también conlleva dificultades para encontrar empleo y conservarlo. A muchas personas con discapacidades auditivas les resulta difícil participar en las conversaciones y, por tanto, es fácil que se vean condenadas al aislamiento social.
Durante la infancia la sordera tienen repercusiones importantísimas en el desarrollo del habla, el lenguaje y las habilidades cognitivas. Es frecuente que en los países en desarrollo los niños sordos no tengan acceso a ningún tipo de educación.
Así mismo, cuando se da más tarde, la discapacidad auditiva también conlleva dificultades para encontrar empleo y conservarlo. A muchas personas con discapacidades auditivas les resulta difícil participar en las conversaciones y, por tanto, es fácil que se vean condenadas al aislamiento social.
Causas principales de la sordera
Enfermedades poco frecuentes en los países industrializados a menudo provocan sordera parcial o total en los países en desarrollo. En estos países hay escasez de personal sanitario y asistencia sanitaria. Además, por lo general la población está menos informada.
En los países en desarrollo hasta un 6% de los niños menores de 10 años padecen otitis media crónica. Si no se trata a tiempo, la sordera profunda sólo puede evitarse mediante una intervención quirúrgica.
En los países en desarrollo hasta un 6% de los niños menores de 10 años padecen otitis media crónica. Si no se trata a tiempo, la sordera profunda sólo puede evitarse mediante una intervención quirúrgica.
- Las paperas, el sarampión, la meningitis, la malaria o paludismo cerebral y otras infecciones pueden causar sordera en los niños.
- Las infecciones durante el embarazo (p. ej. rubeola, sífilis), las complicaciones durante el parto y la ingestión de medicamentos ototóxicos pueden provocar sordera en los bebés.
Atención y rehabilitación
La mitad de casos de sordera son evitables. La educación es clave para prevenir las repercusiones de la sordera. Esto es especialmente aplicable al personal sanitario local. Sin embargo, la concienciación social sobre el problema mejora notablemente la detección y la actuación precoz.
Los exámenes sistemáticos en las escuelas ayudan a detectar y tratar las afecciones del oído. Muchas de las infecciones que provocan sordera pueden evitarse con vacunas: p. ej. rubeola, meningitis, sarampión y paperas.
Cuando la discapacidad auditiva ya es inevitable, el impacto social e individual puede paliarse mediante audífonos, rehabilitación y educación.
Los exámenes sistemáticos en las escuelas ayudan a detectar y tratar las afecciones del oído. Muchas de las infecciones que provocan sordera pueden evitarse con vacunas: p. ej. rubeola, meningitis, sarampión y paperas.
Cuando la discapacidad auditiva ya es inevitable, el impacto social e individual puede paliarse mediante audífonos, rehabilitación y educación.
Para más información véase
Información sobre afecciones que causan discapacidades auditivas:
Otitis media
Sordera congénita
Presbiacusia
Información sobre programas de la CBM para personas con discapacidades auditivas:
Prevención de las deficiencia auditivas
Audiología y logopedia
Educación de personas con sordera, hipoacusia o sordoceguera
Otitis media
Sordera congénita
Presbiacusia
Información sobre programas de la CBM para personas con discapacidades auditivas:
Prevención de las deficiencia auditivas
Audiología y logopedia
Educación de personas con sordera, hipoacusia o sordoceguera













