Impacto social e individual
El 25% de las personas desarrollan uno o más trastornos psíquicos en algún momento de su vida. Actualmente se ven afectadas 450 millones de personas de todo el mundo.
Además de su discapacidad psíquica, estas personas a menudo son víctimas de los estigmas y la superstición, del aislamiento dentro de la sociedad y son especialmente vulnerables a las violaciones de los derechos humanos.
Las enfermedades psíquicas afectan a mucha gente en sus años más productivos. Lo que conlleva un impacto importantísimo en su actividad económica, su carrera profesional y les supone un gran riesgo de caer en la pobreza.
Además de su discapacidad psíquica, estas personas a menudo son víctimas de los estigmas y la superstición, del aislamiento dentro de la sociedad y son especialmente vulnerables a las violaciones de los derechos humanos.
Las enfermedades psíquicas afectan a mucha gente en sus años más productivos. Lo que conlleva un impacto importantísimo en su actividad económica, su carrera profesional y les supone un gran riesgo de caer en la pobreza.
Causas principales de los trastornos psíquicos
Muchos trastornos psíquicos y de conducta –tales como psicosis, dependencia del alcohol, trastorno por estrés postraumático, etc.– son el resultado de una compleja interacción entre factores físicos y ambientales. Con frecuencia las discapacidades psíquicas y físicas están relacionadas entre sí: el trastorno psíquico puede surgir como respuesta a la pesadísima carga que supone una discapacidad o a la experiencia traumatizante que provocó la discapacidad: como una guerra o un accidente.
Las enfermedades neurológicas como la epilepsia, la enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple también provocan enfermedades psíquicas.
Las enfermedades neurológicas como la epilepsia, la enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple también provocan enfermedades psíquicas.
Atención y rehabilitación
Sólo algunos trastornos psíquicos pueden prevenirse, sin embargo, todos pueden diagnosticarse y tratarse satisfactoriamente.
El factor clave para el diagnóstico y el tratamiento es la sociedad. Si las personas más cercanas no ven un problema en ello, no hay ningún motivo para intervenir.
El tratamiento se concentra en la rehabilitación y la reintegración y comprende no sólo medicación sino también asesoramiento, educación, formación profesional, técnicas para desenvolverse en la vida cotidiana y competencia emocional. Un enfoque integral hace hincapié en los puntos fuertes y los recursos y no en los puntos débiles y las patologías e implica a las redes de apoyo naturales como las familias, las personas que se encuentran en la misma situación y los miembros de la comunidad.
El factor clave para el diagnóstico y el tratamiento es la sociedad. Si las personas más cercanas no ven un problema en ello, no hay ningún motivo para intervenir.
El tratamiento se concentra en la rehabilitación y la reintegración y comprende no sólo medicación sino también asesoramiento, educación, formación profesional, técnicas para desenvolverse en la vida cotidiana y competencia emocional. Un enfoque integral hace hincapié en los puntos fuertes y los recursos y no en los puntos débiles y las patologías e implica a las redes de apoyo naturales como las familias, las personas que se encuentran en la misma situación y los miembros de la comunidad.
Para más información véase:
Información sobre afecciones relacionadas con trastornos psíquicos:
Trauma
Psicosis
Epilepsia
Depresión
Trastorno por estrés postraumático (TEPT)
Información sobre programas de la CBM para personas con trastornos psíquicos:
Programa para personas con discapacidades neuropsiquiátricas
Trauma
Psicosis
Epilepsia
Depresión
Trastorno por estrés postraumático (TEPT)
Información sobre programas de la CBM para personas con trastornos psíquicos:
Programa para personas con discapacidades neuropsiquiátricas













